Hoy fue mi primera actuación como cuentacuentos “POFESIONAL” y la verdad es que estaba muy nerviosa… 50 niños y niñas delante de mi, mirándome con esos grandes ojos…mi corazón acelerado, mis piernas temblorosas y la voz…la voz… ¡la voz salía como arte de magia!!
Empecé hablando un poco de lo que ellos leían y acabaron todos siendo lo que ellos querían ser: un caballo tranformista(si lo he escrito bien, transformista y no transportista), una princesa encerrada en un castillo, custodiado por el caballo transformista,…. el increible principe come ranas…. en fin, todos nos hechamos unas merecidas risas.Al final de la actuación hubo danzas del mundo, muy bien dirigido por mi compañera y una lluvia de caramelos. Los allí presentes, tanto niños como no tan niños, nos lo pasamos en grande.Tengo ganas de repetir la experiencia.Os dejaré una pequeña muestra de la infinita imaginación de los más pequeños:
“[...]El apuesto caballero tenía una debilidad: Le encantaba comer ranas. Un día cuando estaba a punto de comerse a una, ésta le habló:
- ¡Oh, buen caballero! debe saber que si me come tendrás grabes problemas de estómago y tiraras unos pedos tremendos, y ninguna princesa querrá acercárse a ti.
- No me importa, podré pasar sin las chicas por un tiempo
[...] Nuestro Héroe para poder rescatar a la amada princesa tenía que pasar seis pruebas, ni más ni menos, ocho pruebas:
1.- Tendrá que pasar por un tenebroso laberinto donde encontrará un maravilloso tesoro.
2.- Saltará la catarata más alta del mundo para caer a la perfección en un caldero[...]
