Pehebe, la eterna niña :D











Sentada en su cama, se dispuso a escribir todo aquello que en ese mismo instante le pasara por su cabeza. No importaba lo absurdo que sea o lo elaborado que fuese, simplemente dar una vía de escape a ese cansado espíritu, a esa fatigada alma.

A cada palabra que su mano dibujaba, una pequeña parte de ella se desprendía, cada vez se sentía más ligera, capaz de abrir los ojos y contemplar el estrellado cielo y ver en medio de tal maravilloso paisaje… una luna triste, que a pesar de estar rodeada de ese magnífico espectáculo de luces…interiormente estaba vacía.

 

Por un instante, sus manos pararon, su mente se quedó en blanco y su corazón latía con tal fuerza,  que era lo único que se podía oír.

Los segundos se la hicieron eternos. Recordó algo. Recordó el por qué de su pena, el por qué de su soledad… y el por qué estaba intentando dar una vía de escape a ese cansado espíritu, a esa fatigada alma. Comprendió que su vida valía la pena, no quería ser como esa luna triste a la que ninguna estrella le hace caso. Se levantó, se puso las zapatillas y cogió el primer vuelo para volver con sus seres queridos.



Juanjo nos dice:

Contando tus historias como lo haces, seguro que sale de ti una gran maestra. Un beso, con el deseo de que nunca te sientas vacía como esa luna.



pehebe nos dice:

muchas gracias Juanjo por tu comentario.

Me alegro de que te gusten mis historias. A partir de ahora intentaré escribir más de seguido.:D

un beso



Alvaro nos dice:

Hacía mucho que no me pasaba por aqui, y cuando lo hago, mira lo que me encuentro.

Nunca dejes de escribir, porque nunca sabes cuándo tendrás que contar algo nuevo.
Cuidate y escribe más a menudo. Intentaré hacer lo mismo



pehebe nos dice:

Muy buenas!!

a ver si dentro de poco actualizo con algún cuento o alguna anécdota ¿quién sabe-…?

Muchas gracias por tu vsita :D

un beso enorme



Escribe un comentario

etcétera